Cómo cuidar tus uniformes para que duren años: guía completa
Lavado, secado y almacenamiento: los cuidados esenciales para mantener tus uniformes como nuevos turno tras turno.
Por Equipo Tissleger

Tu uniforme es una inversión
Un uniforme de calidad puede acompañarte años si lo cuidas correctamente. Estos son los hábitos que marcan la diferencia.
Lavado: menos es más
- Lava con agua fría o tibia (máximo 30°C) para proteger las fibras y el color
- Usa detergentes suaves, sin blanqueadores agresivos
- Voltea la prenda antes de lavar para proteger el exterior
- Evita mezclar con prendas que suelten pelusa
Secado: el enemigo es el calor
El secado al aire libre a la sombra es tu mejor aliado. Si usas secadora, elige temperatura baja. El calor excesivo degrada el elastano y encoge las fibras.
Manchas clínicas: actúa rápido
Las manchas de yodo, sangre o café se tratan mejor en fresco. Enjuaga con agua fría inmediatamente y aplica un quitamanchas enzimático antes del lavado.
Almacenamiento
Cuelga tus uniformes en ganchos anchos para mantener la forma de los hombros. Evita espacios húmedos.
La regla de oro
Rota entre al menos tres uniformes. Así cada prenda descansa, se desgasta menos y tú siempre luces impecable.